Es común en diversos establecimientos comerciales después de cada compra entregar bolsas de plástico para que sus clientes transporten y protejan a la vez los productos que han adquirido; igual de ordinario resulta que estos las reciclen para trasladar otras cosas. Los usos que se les han dado a esas bolsas varían, desde los que las utilizan como depósito de basura, mochilas escolares, porta lonches, pañaleras, impermeables, fundas protectoras de aparatos electrónicos y domésticos entre otras funciones.
Lo que no saben muchos o probablemente sí están enterados, es que de acuerdo al logotipo impreso en cada una de ellas es la posición que ocupa la persona en la sociedad o dentro de un grupo en particular, lo que significa que entre más categoría tenga la tienda que la expide más reflejará el poder adquisitivo de quien la porta.
Existe todo un Rankin que de forma categórica especifica el nivel social de la persona que la recicla; muchas de las veces fomentado por el orgullo de pertenecer a cierto estrato adquisitivo, es decir, refleja taxonómicamente qué tan pudiente es la persona. ¿En qué puesto se encuentran las que te venden en lugar de regalarte esas tiendas que te inspeccionan de forma aduanal como si les hubieras hurtado tus compras al salir?
Así observamos a sujetos que con orgullo sacan su basura en alforjas de grandes almacenes de prestigio y tiendas departamentales de alta calidad, es más, las acomodan de tal forma que los vecinos puedan darse cuenta en donde adquieren sus abarrotes o ropas. Si por una casualidad hermosa del destino salen fuera del país muchas de las veces a su regreso como souvenir cargan con todas las bolsas desechables que en las tiendas de aquellos lugares les dieron, con el firme propósito de lucirlas entre sus conocidos portando lo que primero se les antoja, la recompensa será la esperada exclamación de “¡a poco fuiste hasta tal lugar!”, y de forma ufana ensanchando la boca platicarán las peripecias de su viaje al extranjero.
Qué sucederá ahora que hace unos meses un representante del Senado presentó ante la tribuna la iniciativa que reforma la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, donde de forma estricta se prohíbe la utilización del tipo de bolsas desechables que se han estado haciendo mención, bajo el argumento que el lapso temporal de su descomposición abarca un promedio entre los cuatrocientos y hasta mil años, originando la contaminación de suelos y aguas.
El político que hizo la propuesta aseguró que en países europeos, asiáticos y algunos de América del Sur ya han implementado tales medidas que sin lugar a dudas reducen o probablemente elimina este contaminante, razón por la cual nuestro país no puede quedar exento.
Como una muestra de ello la quincena pasada que fui de compras a un conocido supermercado al llegar a la caja registradora para cubrir el costo de la mercancía, el jovencito que ayuda a los clientes a empacar, al percatarse de que eran varias las cosas, dejó su puesto y raudo trajo una caja de cartón para ahí depositarlas; con mi clásica interrogante me dirigí a la cajera para saber el motivo por el cual ya no utilizaban bolsas, la mujer tranquila y con acento de conocedora en el ramo explicó que eran medidas ecológicas que la empresa estableció para contribuir a evitar el deterioro de nuestro planeta.
De llegar a aprobarse la citada iniciativa las bolsas pasarán a ser reliquias que con el paso del tiempo se cotizarán en lugares como eBay, deremate.com y mercado libre, como artículos tipo vintage. Así que no queda otra que seguir acuñándolas con miras de hacerse de unas cuantas monedas en cierto futuro no muy lejano.
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9/8/09
28/4/09
Cuando tembló...
En lugar de ponernos a salvo como varias personas lo mencionarón (y tienen razón!) varios weyes que estabamos en Twitter, escribimos justo lo que pasaba ¬¬
Que nos provoca el escribir en tiempo real?
Yo creo que si hubiese estado pacheca, habría reaccionado mejor. Ni hablar. Ya pasó.
Amiguitos: no hagan la misma sandez en casita.
Que nos provoca el escribir en tiempo real?
- Soñamos estupidamente/involuntariamente que ganaremos el Premio Nacional de Periodismo, por ser "Periodistas digitales"?
- Twitter nos dará un dinerito por usar de forma acertada su servicio?
- Se siente chido el alarmar a nuestros seguidores?
- O simplemente, nuestra reacción al miedo es escribir?
Imagen tomada del Blog de Tere
Yo creo que si hubiese estado pacheca, habría reaccionado mejor. Ni hablar. Ya pasó.
Amiguitos: no hagan la misma sandez en casita.
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18/4/09
Responsabilidades
Hablando de la irresponsabilidad de los mexicanos, no cabe duda que yo soy uno de los mejores ejemplos. Hay tantas cosas que debería hacer y que no hago por simple desidia, y qué más da, en fin que soy mexicano ¿no?, esta es una lista de cosas que la madurez de mi vida debería permitirme estar realizando en estos momentos:
1. Debería estar haciendo mi tesis de licenciatura
2. Debería tramitar mi titulación
3. Debería tener un trabajo
4. Debería comenzar a estudiar una maestría
5. Debería tener un hámster, pero no sería capaz de cuidarlo
6. Debería estar sobrio más seguido
7. Debería etc, etc , etc
2. Debería tramitar mi titulación
3. Debería tener un trabajo
4. Debería comenzar a estudiar una maestría
5. Debería tener un hámster, pero no sería capaz de cuidarlo
6. Debería estar sobrio más seguido
7. Debería etc, etc , etc
Esta es como mi lista del super, y ese “super” es la vida… ya en serio; las responsabilidades son parte de nuestra vida cotidiana, y además hacen la diferencia entre una persona madura y respetable de un simple mortal.
Todo va a que me caga la vida laboral. Lo poco que he obrado en mi vida me ha perecido de las peores experiencias de mi vida, tal vez es la comodidad desde donde lo hago; pero en definitiva me parece nocivo para la conciencia humana el que la gente encuentre un medio de realización en el dinero y no en el trabajo que desempeñan. Muchas personas odian su trabajo pero se mantienen en el por necesidad o porque ganan bien. En lo personal me gustaría desempeñar un trabajo mal remunerado, pero que me diera la oportunidad de desarrollarme de una manera más humana, bien decía Marx que el trabajo es el medio para realizarse materialmente, pero en el trabajo enajenado unos ganan más que otros y normalmente los que trabajan más son los que menos ganan.
En el prólogo de la contribución a la crítica de la economía política Marx dice: “El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”. Es por ello que el trabajo juega un papel tan importante en la determinación de nuestra vida espiritual (con espiritual me refiero al encuentro de la conciencia, no a algo esotérico) acostumbrado como estoy a ser un don nadie, me gustaría seguir así, pero con la capacidad para alimentarme todos los días.
Conclusión: odio a la sociedad moderna… pero a la vez la amo, algo así como el síndrome de Estocolmo, a final de cuentas todos estamos secuestrados por esta sociedad y la ayudamos a cumplir sus fines (Lágrimas)
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