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19/7/09

Porque escribir es rollo serio…

Detesto lo hermoso de los sueños, lo verídico de su ficción, lo irreverente de eso cuyo nombre es ilusión. Lo que expreso es solo el efímero deseo de símbolos coherente. Es muy posible que en este post no encuentren ese método definido como “sentido”. Independientemente de ello, quiero que quede de por medio mi intención por cumplir con el reto impuesto.

El mundo posee un espectro enorme de cuestiones terribles; pero en este momento me enfoco en el lúdico concepto de los sueños. Esos sueños que con su increíble similitud con el universo mismo confunden lo primitivo de los sentidos. Eso que enmudece lo existente y envuelve en misterio lo que viene. Esos momentos en donde sientes y vives. Debo decir que en todo esto se pone presente un sentimiento positivo.

“Detesto” es un término fuerte. Diremos que no es odio lo que siento; sino un sentimiento de perdición en función de los chistes cósmicos del Universo y su recipiente onírico. Es como un montón de sentimientos opuestos; pero en complemento.

Lo que odio es el triste olvido de un excelente encuentro ficticio. El perder el sentido de un momento que no se dio. El recuerdo torcido de símbolos y signos perdidos en un torbellino de ilusión. Como el mismo tiempo y su similitud inherente con nuestro ser.

Eso es lo que detesto de los sueños…

4/3/09

Maldades

La palabra maldad viene del mal, es cosa del diablo, pudo ser un tabú, hasta la SANTA inquisición fue parte de ella. La maldad es hija del diablo, si no, pregúnteneles a los de South Park.

Por eso, cuando de niño haces cosas malas te ponen a rezar y jurar ante la biblia que no harás travesuras. Daniel el travieso es un retrato felidigno de la crueldad humana, enseñandole a los pequeños todos los pecados que están a su alcanze.

Las travesuras han acompañado al cliché de los niños en cientos de películas, pero unas de las más conocidas y vistas son las de "Mi pobre angelito" y la otra que parece de la trilogía, pero a la décima potencia: "El ángel malvado" con el mismo Macaulay Culkin.

Ahora bien, si no han visto lo que siguió haciendo este chamaco del diablo, vean el trailer su esta película, donde vemos que las maldades no se le han ido en todos estos años.



Bueno, después de una estúpida entrada en el tema, todo esto es porque hoy que vi una escena por la calle me dio ganas de hacer "algo malo". Vi a un viejito sentado en una jardinera de la vía pública y tenía recargado su bastón mientras él leía un periódico.

Mi mente comenzó a divagar y de un jalón le arrabaté al señor su bastón con el que le comencé a pegar. Primero le pegué al diario, a su celular para terminar jalando su credencial del INSEN que colgaba de su cuello. Ya tirado en el suelo le continué golpeando hasta que sangraba su cabeza...

Estas pequeñas maldades me gustarían pasaran en la vida real, sería tan cool sentir aplastar el craneo de una persona, claro, sin que muera...