4/3/09

De donde se habla de lo cursi

La verdad es que soy bien cursi. Se me da por naturaleza superficial ser cursi y tengo la teoría de que mi cerebro hace rápidamente conexiones neuronales con la gente que me incitan a decir cursilerías o pensarlas. Sin embargo, he de serles honesto. La cursilería para mi tiene un tanto de erotismo. Me es imposible imaginar el crear una frase o acción cursi sin tener en mente mínimo un concepto de belleza física en el objeto que sufrirá la cursilería –porque el recibir cursilerías, es siempre un sufrimiento, peor ese tema lo dejaré para otro post.

Todo viene a que últimamente, he andado pensando en frases cursis inspiradas en modelos de belleza –y uno específico en especial cuyo nombre no diré, pero que ha sido objeto de muchos textos míos. Es un sentimiento raro que emerge en mi cada que veo una escena que tiene algo de erotismo y a la vez algo de bello. Si, confieso que ver a las parejitas fajoneándose en las islas de CU me enternece el corazón, siempre y cuando sean dos personas que considere atractivas –aunque esto no cumple para las parejas gays, puesto que con ellos no importa si son feos o bellos, siempre me inspiran una cierta ternura. Es por eso que les tomo fotos aunque me digan que parezca un stalker o voyerista. Pero ¿cómo puedo dejar pasar la oportunidad de rememorar aquellas escenas tiernas que me estrujan el corazoncito de pollo que tengo y que a la vez me recuerdan que mi escape de cursilería es limitado? Sí, es un poco extraño, pero también me dan celos al verlos. Es parte de lo cursi. Decir algo encantador y ridículo –porque lo cursi lleva consigo bastante de ridiculez- para poder obtener la atención deseada del objeto que nos llama la atención.

Ahora, si tomamos en cuenta que lo cursi debe ser liberado, podemos fácilmente imaginarnos que no liberarlo creará una gran presión del flujo de cursilería que tenemos internamente. Esta cantidad exorbitante de corazoncitos, ositos de gomitas, peluches imaginarios y lo que se les pueda ocurrir, puede ser contra producente. Se vuelve de esta manera en el momento que entra la inseguridad –ya sea por autoestima, celos, impotencia, usted nómbrelo- se empieza a consumir todo aquel bonito sentimiento de mariposas hacia el propio amor –porque uno se enamora del propio amor a ratos en vez de alguien- y se convierte en algo potencialmente peligroso. Se convierte en una locura depresiva donde andamos arrastrando la cobija y tirándonos para ver si alguien nos levanta. Sí, empezamos a azotarnos diciendo cosas como “nunca volveré a tener sexo” o “es que en el mundo todos tienen a alguien menos yo” y cosas irracionales de esa índole que a ratos son más bien graciosas que dramáticas, siempre y cuando no le estén pasando a uno. Entonces, el no liberar la cursilería puede ser peligroso, porque en el caso de tener a alguien con quién sí pudiéramos liberarla, pero no se lleva a cabo esa liberación por múltiples razones –mala aceptación de la cursilería, que esta sea impropia, inseguridad en uno mismo, o simplemente porque el objeto receptor de la cursilería no está presente-, puede llevar a deteriorar la relación con el objeto receptor. Sí, uno empieza con paranoias y lo que era un bonito sentimiento se convierte en algo parecido al odio y al chantaje.

Así pues, yo propongo que no nos quedemos con las ganas de decir cursilerías o frases amorosas, porque son como el jamón en medio del desierto: se echa a perder más rápido de lo que canta un gallo. Digamos a nuestros objetos amorosos lo que queramos decir, y si no tenemos objetos amorosos, escribamos cartitas cursis dirigidas a quien sea para sacarles copias y repartirlas entre gente de nuestro agrado –tanto intelectualmente como físicamente. Igual y así conseguimos algún jugoso trato con alguien de nuestro agrado y ya no tendremos que ponernos a decir cursilerías a extraños.

8 comentarios:

Happix dijo...

Creo todos tienen su lado cursí, incluso yo puedo pensar la cosa más estupida frente a los amigos y la más cursí frente a "ella"

Ante la aparición de unas tetas me vuelvo poeta

Dile al jefe que te regale una firma que no sea huevon xD

RokCK dijo...

Ayer me porté muuuy cuuursi...

Jejeje!

Y lo tuyo no es corsilería... Yo sigo creyendo que eres voyeurista.

Cool Acid dijo...

Que todos postean aqui o q pedo?

ge zeta dijo...

Pues yo odio lo cursi. Y no entendí muy bien el post

No hay orden en este bló! XD

Hace falta mao dura!

El Tipo dijo...

Yo digo que no mames, la cursileria no es más que un invento de un sistema para apendejar a la gente y hacerle creer que todas esas mamadas son amor. Que si uno parece un enfermo retrazado, habla como tal y se exhibe como tal uno ama mucho. Carajo, me emputa que esas tonterías le quitan al amor la realidad... Has leido "el amor en los tiempos del colera"? La parte cursi de Florentino Ariza es la que García Márquez relata como lo más comica... por que esas cursilerías son eso... comedias. Le regresa un toque a la realidad en tramos, cuando este está en su segunda relación sexual (que yo más bien diría casi casi la primera, ya que la anterior fue muy cagada) y la viuda está gritando cosas sobre el ex esposo, mientras el otro asustado se mueve torpemente. Ahí estaba un tipo de amor, no era el llano sexo.

Otra anecdota para acabar con mi punto... A todos les ha llegado un correo donde garcía marquez se despide por que está enfermo de cancer y se retira, en esta carta se habla de la vida, del amor etc... total, el rumor llega a garcía marquez, que lee críticamente el dicho poema y el mismo dice que no es de él... que le ofende que alguien piense que esa madre cursi era de su autoria.

LA CURSILERIA ES UNA MAMADA.... ok, contaré... 1,2,3,4,5,6,7,8,9,10...
ya... Chido post!

Fede Fiesta dijo...

jajaja

Que amargues :P

RokCK dijo...

Jajajaja!

Hiram no entendió el post... Jajaja!

Chipocludo McFly dijo...

Se tiene que leer completo el post para entenderle!!!

sii, yo tmb digo todos tenemos algo de cursis, aunque yo tmb me considero un cursilero empedernido, aunque debo decir no tanto como unas chicas que hasta me ahogan de tanta miel :S